Hace 17 años, mientras el incendio de la Guardería ABC en Hermosillo mantenía atrapados a decenas de menores entre humo y fuego, Francisco Manuel López utilizó una camioneta tipo pick up para derribar parte de los muros del inmueble y abrir acceso a rescatistas, padres de familia y voluntarios que intentaban ingresar para auxiliar a los niños.
De acuerdo con los testimonios difundidos tras la tragedia del 5 de junio de 2009, los impactos permitieron abrir boquetes en la estructura, facilitando las labores de rescate en medio de la emergencia. Posteriormente, Francisco también participó en las acciones de auxilio dentro del inmueble.
A 17 años de aquellos hechos, su historia continúa circulando en redes sociales, donde usuarios lo recuerdan como uno de los ciudadanos que actuaron durante uno de los episodios más dolorosos en la historia reciente de Sonora.