Una sucursal de la cadena de comida rápida KFC fue clausurada de manera temporal en Monterrey, Nuevo León, luego de la denuncia de una familia que aseguró haberse intoxicado tras consumir alimentos adquiridos en ese establecimiento.
De acuerdo con el reporte, una mujer, su esposo y sus dos hijos presentaron síntomas como vómito, diarrea y fiebre después de ingerir pollo comprado mediante una aplicación de reparto. Ante la gravedad del caso, los integrantes de la familia recibieron atención médica, y los menores permanecieron bajo observación en un hospital.
Tras la denuncia, personal de la Secretaría de Salud de Nuevo León acudió al restaurante ubicado en el sector Solidaridad, donde colocó sellos de suspensión como medida preventiva mientras se realiza la investigación correspondiente para determinar las causas del presunto caso de intoxicación.