Joaquín Sabina ofreció en Madrid el que definió como el último concierto de su vida, un cierre emotivo de la gira Hola y adiós. Ante miles de asistentes en el Movistar Arena, el cantautor repasó más de cinco décadas de trayectoria con un repertorio de 23 canciones que marcaron distintas generaciones.
Durante el espectáculo, Sabina expresó que este recital era el más importante de su carrera, una declaración que dio un tono especial a la noche. Entre los temas interpretados destacaron clásicos como Yo me bajo en Atocha, 19 días y 500 noches y Calle Melancolía.
Aunque se retira definitivamente de los escenarios, el músico dejó abierta la posibilidad de continuar creando desde otras facetas artísticas.