Entre gritos de “¡fuera baleados, fuera baleados!”, médicos y enfermeras del Nuevo Hospital General de Culiacán realizaron una protesta para exigir mayor seguridad al atender a personas heridas por arma de fuego.
La manifestación surgió tras el temor de que estos pacientes representen un riesgo tanto para trabajadores como para el resto de la población hospitalaria.
Los inconformes pidieron que los heridos de bala sean canalizados a unidades militares o bien que se habilite un espacio exclusivo para su atención, con personal capacitado y medidas especiales de resguardo.
Ante esta situación, autoridades de Salud estatal se reunieron con los trabajadores para escuchar sus demandas y ofrecieron reforzar los protocolos de vigilancia, implementar mecanismos de identificación en áreas sensibles y garantizar acompañamiento legal.