Terence “Bud” Crawford escribió historia en Las Vegas al vencer a Saúl “Canelo” Álvarez por decisión oficial y convertirse en campeón indiscutido de los supermedianos.
Con este triunfo, el peleador estadounidense se llevó los cuatro cinturones oficiales de la categoría: WBA (Super), WBC, IBF y WBO, además del título de la revista The Ring que también estaba en disputa.
De esta manera, Crawford se consolida como monarca absoluto en las 168 libras, arrebatando a Canelo el dominio que mantenía en la división y extendiendo su invicto como una de las figuras más grandes del boxeo contemporáneo.