La madrugada del 1 de mayo en Hermosillo, dos fuertes detonaciones sacudieron una bodega de cuatro hectáreas dedicada al almacenamiento de tarimas y bidones de combustible en la esquina de Salamanca y Rosario de Piedra. El primer estallido se registró a las 5:44 a.m. y, minutos después, una segunda explosión avivó un incendio de proporciones, poniendo en riesgo a todo el entorno urbano.
Durante las maniobras de control del siniestro, al menos tres bomberos de Hermosillo resultaron con quemaduras de diversa gravedad al ser alcanzados por la onda expansiva y fragmentos de los bidones al explotar. Testigos también reportaron que dos perros de compañía sufrieron quemaduras y varias mascotas huyeron despavoridas ante el pánico. Los heridos fueron trasladados al Hospital Ignacio Chávez, donde reciben atención especializada.
El cuerpo de Bomberos de Hermosillo, apoyado por elementos que acudieron desde sus domicilios, mantiene acordonado el perímetro alrededor de la calle Salamanca, que permanece cerrada al tráfico. La Policía de Tránsito Municipal ha activado desvíos y, una vez controlado el fuego, las autoridades anunciaron el inicio de una investigación para determinar responsabilidades por el manejo y almacenamiento inadecuado de materiales inflamables.