Ante más de 200 mil fieles congregados en la Plaza de San Pedro, se llevó a cabo este sábado el funeral del papa Francisco.
La ceremonia fue presidida por el cardenal Giovanni Battista Re, siguiendo el protocolo establecido para las exequias papales. El féretro, de madera sencilla, fue colocado frente al altar principal, en presencia de líderes mundiales, autoridades religiosas y delegaciones oficiales.
Durante la misa, se realizaron los ritos correspondientes en latín, incluyendo las oraciones de encomendación y la bendición final. Entre los asistentes estuvieron presidentes, primeros ministros y miembros de casas reales, quienes ocuparon lugares asignados conforme al protocolo diplomático. La seguridad fue reforzada en toda el área del Vaticano debido a la presencia de delegaciones internacionales.
Finalizada la ceremonia, el cuerpo del papa Francisco fue trasladado a la Basílica de Santa María la Mayor, donde fue sepultado en un nicho designado. El funeral marcó el inicio de los “novemdiales”, el periodo de nueve días de oración y luto oficial dentro de la Iglesia Católica.