La libertad de prensa y el periodismo independiente son fundamentales para la paz, la recuperación económica, el desarrollo sostenible y los derechos humanos, ya que fomentan el acceso a información fiable, la rendición de cuentas, el diálogo y la confianza.
Según el Informe sobre las tendencias mundiales 2022-2025 de la UNESCO, la libertad de prensa ha experimentado su mayor declive desde 2012. Este retroceso es comparable al observado durante los períodos más inestables del siglo XX: las dos guerras mundiales y la Guerra Fría.
La manipulación de la información, entre otros, mediante el uso de la inteligencia artificial con fines nocivos, está debilitando la confianza y la seguridad nacional. Al mismo tiempo, los medios de comunicación independientes se enfrentan a una creciente fragilidad económica.
La autocensura ha aumentado en más de un 60 %, impulsada por el miedo a las represalias, el acoso en línea, la intimidación judicial y la presión económica.
El Día Mundial de la Libertad de Prensa 2026 constituye un momento crucial para reafirmar la libertad de expresión y alinear al periodismo, la tecnología (incluida la IA) y los actores de los derechos humanos en torno a formas prácticas de fortalecer los ecosistemas de información para el futuro.
Organizado en Lusaka (Zambia), las celebraciones del Día este 2026 reúnen a activistas por la libertad de prensa y comunidades de derechos digitales en un momento en que las fronteras entre el periodismo, la tecnología, el espacio cívico y los derechos humanos están cada vez más entrelazadas.