Autoridades confirmaron el hallazgo sin vida de tres trabajadores que formaban parte del grupo de diez empleados privados de la libertad en una mina ubicada en el municipio de Concordia, Sinaloa.
Las víctimas fueron identificadas como José Ángel Hernández Vélez, José Manuel Castañeda Hernández e Ignacio Aurelio Salazar Flores, quienes laboraban en un proyecto minero operado por una empresa canadiense.
El secuestro ocurrió cuando los trabajadores se encontraban en instalaciones y zonas cercanas al campamento minero, lo que derivó en un operativo de búsqueda con participación de corporaciones estatales y federales. Los cuerpos fueron localizados en una fosa clandestina, mientras continúan las investigaciones.