Hace 28 años, Paulina devastó Guerrero y Oaxaca, dejando cientos de muertes. Su impacto reveló la urgencia de prevenir, comunicar y fortalecer la respuesta ante fenómenos naturales que siguen amenazando a las comunidades más vulnerables del país.
El huracán Paulina impactó la costa del Pacífico mexicano entre el 7 y el 10 de octubre de 1997, afectando gravemente los estados de Guerrero y Oaxaca. Clasificado como huracán categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, Paulina se caracterizó por su rápida intensificación, trayectoria errática y lluvias torrenciales que provocaron deslaves, inundaciones y destrucción masiva.
Las zonas más afectadas fueron Acapulco, Puerto Escondido, Huatulco y comunidades rurales de difícil acceso. En menos de 72 horas, el fenómeno dejó un saldo devastador: entre 230 y 400 muertes, miles de damnificados, y pérdidas materiales superiores a los 450 millones de dólares.
Este evento se convirtió en uno de los desastres naturales más mortales en la historia reciente de México, superando incluso el impacto de huracanes posteriores en términos de víctimas humanas.
La tragedia reveló profundas carencias en infraestructura, coordinación interinstitucional y cultura de prevención. Muchas viviendas estaban construidas en zonas de alto riesgo, sin drenaje adecuado ni sistemas de alerta temprana. La población, en su mayoría de bajos recursos, no contaba con planes de evacuación ni refugios seguros.
La respuesta inicial fue limitada y desorganizada. Las autoridades locales se vieron rebasadas, y la ayuda tardó en llegar a las zonas más afectadas. Sin embargo, el evento marcó un punto de inflexión: se fortalecieron los protocolos de Protección Civil, se crearon nuevos mecanismos de coordinación federal y se impulsó la profesionalización de los cuerpos de emergencia.
Organismos como la Coordinación Nacional de Protección Civil, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y la Secretaría de Gobernación comenzaron a implementar estrategias más robustas para enfrentar futuros fenómenos hidrometeorológicos.
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