Un hombre de 53 años permanece hospitalizado en estado crítico luego del derrame de más de 70 mil litros de hidrosulfuro de sodio y concentrado de cobre, ocurrido tras el descarrilamiento de un tren de Ferromex el pasado 26 de julio en el ejido Cuauhtémoc, municipio de Naco, Sonora.
Se trata de Luis Arturo Ozuna Vázquez, quien, de acuerdo con su familia, comenzó a presentar fuertes dolores de cabeza, mareos y malestar general un día después del accidente. Conforme transcurrieron los días, su estado de salud se complicó, por lo que fue trasladado a un hospital en Nogales, donde actualmente recibe atención médica por afectaciones neurológicas y pulmonares que, según sus familiares, estarían relacionadas con la inhalación de sustancias químicas.
Ante esta situación, la familia solicitó que Ferromex y Grupo México asuman los gastos médicos y brinden el apoyo necesario al paciente.
En respuesta, Ferromex informó previamente que el descarrilamiento ocurrió en una zona despoblada, aseguró que activó los protocolos de seguridad y sostuvo que no cuenta con registros oficiales de personas afectadas por el derrame. Mientras tanto, autoridades de salud y medio ambiente mantienen las investigaciones y el monitoreo para determinar el alcance de las posibles afectaciones.