China completó la construcción del imán superconductor más grande del mundo para un reactor de fusión nuclear, un proyecto conocido como el «sol artificial» que busca producir electricidad limpia imitando el proceso con el que el Sol genera energía. El país estima comenzar a generar electricidad mediante esta tecnología alrededor de 2030.
El avance forma parte del proyecto EAST (Experimental Advanced Superconducting Tokamak), cuyo objetivo es obtener energía mediante la fusión de átomos, un proceso que podría generar grandes cantidades de electricidad con menos residuos que la energía nuclear convencional y sin depender de combustibles fósiles. El imán, de 582 toneladas, será clave para mantener el plasma a temperaturas extremas necesarias para lograr la fusión.
Aunque aún existen desafíos técnicos y económicos por resolver, China prevé concluir un reactor experimental en 2027. De concretarse el proyecto, la fusión nuclear podría convertirse en una de las mayores revoluciones energéticas del mundo al ofrecer una fuente de electricidad más limpia y prácticamente inagotable.