Erling Haaland llamó la atención al llegar a Oslo tras la eliminación de Noruega en el Mundial 2026 al descender del avión con un mapache disecado que sostenía una botella de whisky entre sus garras.
El delantero explicó en redes sociales la peculiar escena con la frase: «Me siguió a casa», mientras que medios noruegos señalaron que la pieza fue adquirida durante su estancia en Dallas en una tienda especializada en artículos de taxidermia.
La imagen del atacante del Manchester City rápidamente se volvió viral y generó miles de reacciones entre aficionados en redes sociales.