El medio tiempo del Super Bowl 60 hizo historia al convertirse en el más visto de todos los tiempos, luego de que Bad Bunny encabezara el espectáculo como el primer artista latino y de habla hispana en hacerlo en solitario, con una audiencia estimada superior a los 150 millones de espectadores a nivel mundial durante el evento deportivo más seguido del planeta.
El cantante puertorriqueño transformó el escenario en una auténtica fiesta latina, interpretando éxitos como “Tití me preguntó”, “Yo perreo sola” y “Safaera”, acompañado de una producción visual cargada de referencias culturales, banderas latinoamericanas y una narrativa enfocada en el orgullo y la identidad latina dentro de Estados Unidos.
El show contó con invitados especiales como Lady Gaga y Ricky Martin, quienes se sumaron a distintos segmentos del espectáculo, reforzando el carácter histórico de la presentación.
Sin discursos políticos directos, el mensaje fue claro: la cultura latina es hoy parte central del entretenimiento global y del Super Bowl.