Estados Unidos lanzó una nueva ronda de ataques a gran escala contra posiciones del grupo Estado Islámico (ISIS) en distintas zonas de Siria, informó el Comando Central estadounidense. La ofensiva incluyó bombardeos dirigidos a campamentos, centros logísticos y otras instalaciones utilizadas por la organización extremista.
De acuerdo con la agencia Associated Press, los ataques forman parte de una operación militar iniciada en diciembre, luego de una emboscada atribuida a ISIS cerca de Palmira que dejó dos soldados estadounidenses y un intérprete civil muertos. Las autoridades señalaron que esta fase busca reducir la capacidad operativa del grupo y prevenir nuevos atentados contra fuerzas estadounidenses y aliadas.
El Pentágono indicó que las acciones continuarán mientras persista la amenaza del Estado Islámico en la región, aunque no se han dado a conocer cifras oficiales sobre bajas ni daños específicos tras los bombardeos más recientes. La situación en Siria sigue siendo monitoreada por Estados Unidos y sus aliados.