Un ataque armado registrado durante una celebración judía en la playa de Bondi, en Sídney, Australia, dejó un saldo de 16 personas fallecidas y al menos 42 heridas, de acuerdo con autoridades locales.
El hecho ocurrió mientras se realizaba un evento público con motivo de la festividad de Janucá, lo que generó pánico entre los asistentes y visitantes de la zona.
La policía australiana confirmó que se trató de un atentado terrorista con motivaciones antisemitas. Dos agresores participaron en el ataque; uno de ellos fue abatido en el lugar por las fuerzas de seguridad, mientras que el otro resultó herido y permanece bajo custodia. Entre los lesionados se reportan adultos, menores de edad y elementos policiales.
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, condenó el ataque y expresó su solidaridad con las víctimas y la comunidad judía, calificando el hecho como un acto de odio injustificable.