El presidente Donald Trump anunció este lunes la imposición de un arancel del 100% a todas las películas producidas fuera de Estados Unidos que se exhiban en el país, bajo el argumento de proteger a la industria cinematográfica nacional, la cual, según afirmó, está siendo “devastada” por incentivos ofrecidos en el extranjero.
La medida ha generado incertidumbre entre estudios y plataformas, ya que muchas producciones estadounidenses se realizan fuera del país, en lugares como Canadá, Reino Unido o Australia, por razones fiscales y operativas. Aún no se han aclarado los detalles de aplicación, ni si incluirá series o filmes de estudios estadounidenses grabados fuera del territorio nacional.
Expertos advierten que esta decisión podría violar leyes como la Enmienda Berman, que impide restringir contenidos culturales. Además, compañías como Netflix, Disney y Paramount ya han resentido los efectos, con caídas en sus acciones tras el anuncio.