El saldo final se ha confirmado: 179 muertos y solo dos sobrevivientes tras el accidente aéreo más grave en la historia de Corea del Sur.
El Boeing 737-800 de Jeju Airlines se salió de la pista al aterrizar en el aeropuerto internacional de Muan y chocó contra un muro, provocando una explosión. A bordo viajaban 175 pasajeros y 6 tripulantes; las autoridades continúan trabajando para identificar a las víctimas.
Los únicos sobrevivientes son un hombre de 33 años y una mujer de 25, ambos miembros de la tripulación, quienes estaban sentados cerca de una salida de emergencia trasera que se desprendió durante el impacto. Ambos están hospitalizados en Seúl con lesiones que no ponen en riesgo su vida, aunque sufren desorientación y no recuerdan detalles del accidente.
Las autoridades investigan las causas, barajando hipótesis como un impacto con aves y condiciones climáticas adversas. El gobierno declaró siete días de luto nacional y el presidente interino, Choi Sang-mok, visitó la zona para supervisar las labores de rescate y expresar condolencias a las familias. Jeju Airlines ofreció disculpas públicas por la tragedia.